El nuevo gorrón.
Conozco en Barbate a un tipo desde que tengo quince años. O tal vez dieciséis. Muy simpático, agradable y en cierto modo, con don de gentes. Pero terriblemente gorrón. Podría idear cualquier excusa para tomar copas sin pagar. Es lo que los británicos llaman scrounger y los franceses pique-assiette. En cualquier lado sería poco menos que un apestado pero como ya dije antes, se gana a la gente con su buen humor y en Cifu, Bar Europa o en cualquier lugar donde se juegue al dominó nuestro buen gorrón encontrará quien le invite a un par de cervezas, o más. Para colmo, desde hace días, y de forma oficial además, contamos con un nuevo gorrón que, con la excusa de ser refugiado político va a residir en Madrid a cuerpo de rey, de forma opípara y cómoda. Este nuevo refugiado político afirma que ha ganado unas elecciones en su país. En realidad, han sido unas elecciones muy discutibles y desde luego chapuceras, tan cuestionables para el que las ha ganado y para el que dice que l...